El secretario general de Cultura, Francisco Palomino, asistió al acto y animó a los estudiantes a «disfrutar de su formación, ya que este centro es el camino y el vehículo hacia los escenarios». Palomino subrayó que «no es un camino fácil» e instó a los alumnos a perseverar en su vocación. «Es vuestra responsabilidad hacer todo lo posible para llegar», señaló, recordándoles que el público siempre esperará «lo mejor de vosotros». En su discurso, también destacó la importancia de los oficios que rodean a esta profesión, como la carpintería, el patronaje, la iluminación o el diseño, fundamentales en el mundo de las artes escénicas.
El evento también contó con la presencia de Felipe Fernández de León, delegado provincial de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional, así como de Ángel Jiménez Iglesias, director de la ESAD, quien celebra su primer año al frente del centro. Jiménez Iglesias recordó que la ESAD no solo forma en interpretación y dirección, sino que, en sus palabras, es una escuela de «médicos del alma». Además, recalcó la misión de la institución de “mostrar a la sociedad, con profesionalidad y generosidad, el valor de las artes escénicas”.
El director también expuso los principales desafíos de la Escuela para el nuevo curso, entre los que destacó la digitalización de las enseñanzas artísticas y el fortalecimiento de la colaboración entre centros formativos.